Algo que aconsejo a quienes queréis empezar a realizar sesiones de retrato (book, estudio, retratos a domicilio...) es intentar, siempre que sea posible, quedar con anterioridad para una entrevista previa con el cliente.
En ésta entrevista definimos la sesión en todos sus aspectos, tanto estéticos como técnicos. El cliente podrá explicarnos qué tipo de fotos desea, le informaremos de las posibilidades estéticas (uso de blanco y negro, procesados alternativos, estilos compositivos) que podemos aportar a su idea, y le podremos presentar también otras sugerencias que se adapten a lo que busca.
En este aspecto es importante ir con los deberes hechos. Cuando ya hemos hablado con el cliente es buena idea repasar nuestro archivo fotográfico y mirar fotografías de otros autores que se adapten al tipo de fotos que vamos a hacer, no para copiarlas, sino para que nos hagan ver nuevas posibilidades a adaptar con nuestro estilo.
Por supuesto, es vital tomar nota de todas las nuevas ideas que se nos ocurran y conservar un buen archivo con estas anotaciones. La creatividad se alimenta en buena parte de las asociaciones mentales, tanto buscadas como espontáneas, y el simple hecho de tener un archivo de ideas puede favorecer que se nos ocurran cosas nuevas.
Todo esto es de gran ayuda para mantener un nivel constante de calidad y creatividad, ya que no todos los días estamos igual de inspirados pero siempre necesitaremos ofrecer trabajos perfectos a nustros clientes.
Asimismo, detallamos la memoria de calidades, es decir, cómo le vamos a entregar las fotos, resumen del proceso empleado, tamaños de ampliación máximos, cualquier detalle relevante que muestre qué le estamos ofreciendo por el precio acordado. Suele ser buena idea llevar algunas imágenes ampliadas en papel, por ejemplo a 20x30cm, de entre las mejores de nuestro portfolio para mostrar al cliente la apariencia que tendrán sus fotos.
Haciendo una entrevista completa antes, o concretando las ideas por e-mail, conseguimos ir a la sesión con las ideas mucho más claras. Combinando este esquema mental con la apertura a ideas improvisadas que surjan durante la sesión, conseguiremos trabajos muy completos para nuestros clientes y nuestro estilo ganará en calidad visual y frescura.
27.11.08
Cómo definir una sesión con un cliente
Etiquetas:
por dónde empezar,
reflexiones,
retratos
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