13.1.09

Las artimañas detrás de "Reality Sin Show"

Hace pocos días recibí el siguiente e-mail invitándome a participar en una iniciativa denominada "Reality Sin Show":


Hola,

Desde Ayuda en Acción nos ponemos en contacto contigo para contarte un nuevo proyecto que hemos puesto en marcha: Reality Sin Show. Un nuevo concepto de Reality en el que los participantes deberán sacar lo mejor de si mismos para ayudar a los que más lo necesitan.

Quien quiera puede apuntarse al casting. Aquí se evaluará la capacidad artística y la sensibilidad de los participantes en una obra que tendrá que reflejar una idea que tengan para mejorar el mundo. De entre todos los candidatos, se elegirán los 3 protagonistas de Reality Sin Show, quienes viajarán a San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado y marginal de Lima (Perú) . Su misión allí será ver de primera mano los problemas de la zona y recopilar material audiovisual que expondrán a su vuelta. De ellos dependerá que toda España conozca y se sensibilice con la situación de los jóvenes de este barrio.

Hemos pensado que Reality Sin Show podía interesarte porque no es una iniciativa solidaria más, está orientada desde el punto de vista artístico y creativo. Nos gustaría contar con tu apoyo para darlo a conocer y encontrar a nuestros protagonistas. Ahora tú decides. Si quieres compartir con nosotros esta aventura, apúntate al casting.

Toda la información que necesites la encontrarás en www.realitysinshow.com, donde los chicos de Muchachada Nui (Joaquín Reyes y Flipi) ejercen de presentadores de este Reality Sin Show.
Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo.

Un saludo


Lo que podría parecer en principio una buena idea, colaborar con un proyecto solidario aportando nuestra creatividad artística, no es más que una artimaña con la que pretenden obtener material escrito o audiovisual del que aprovecharse mientras cargan con la responsabilidad a quienes participen.

Una lectura atenta a las bases legales resulta muy reveladora:



Los participantes, finalistas y ganadores en la presente iniciativa responden ante Ayuda en Acción, TriNa y M80 Radio de la autoría y originalidad de los trabajos y/o reportajes, asumiendo la total responsabilidad, y dejando indemne a Ayuda en Acción, TriNa y M80 Radio frente a cualquier reclamación que, en este sentido, pudieran efectuar terceras personas, incluso las derivadas de un incumplimiento de la legislación sobre honor, intimidad, injurias y calumnias, derecho de imagen o de expresiones que pudiesen ser consideradas difamatorias u obscenas. Aquellos trabajos y/o reportajes que incluyan imágenes y/o voces de menores de edad deberán contar con la autorización previa y por escrito de los progenitores o tutores legales del menor; en igual sentido, los que cuenten con imágenes y/o voces de terceros deberán contar con la autorización previa y por escrito de los mismos.

Los participantes ceden, en exclusiva, tanto a Ayuda en Acción, como a TriNa y M80 Radio, todos los derechos de explotación, entre ellos, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública, puesta a disposición, transformación y cualesquiera otros derechos necesarios para la comercialización total o parcial de los trabajos y/o reportajes y para que éstos puedan incluirlos en sus emisiones, páginas Web y demás soportes de comunicación de que dispongan para, entre otros, el fomento de la participación y la promoción de los trabajos y/o reportajes en cualquier soporte, para todo el mundo y por el periodo máximo que permita la legislación. En cualquier caso la transformación se realizará respetando los derechos morales del autor.


Es decir, los participantes son responsables legales ante cualquier reclamación de terceros por asuntos como los derechos de imagen, y encima deben cederle los derechos de explotación de sus obras no sólo a Ayuda en Acción sino también a los patrocinadores.

Todo esto resulta bastante irregular si pensamos que precisamente la temática del concurso es reflejar la realidad social de un barrio marginal centrándose en los jóvenes. En el caso de fotógrafos y/o vidéografos, supone la necesidad de obtener la firma de los padres de todos los jóvenes menores de edad que aparezcan de modo reconocible, algo que está claro que en la práctica es muy difícil de conseguir y que, por tanto, nos dejaría expuestos a potenciales demandas judiciales.

Y aún suponiendo que consiguiéramos todas las firmas para esos derechos de imagen, todo ese trabajo se lo estaremos regalando a varias entidades, no sólo la ONG organizadora, también a dos entidades comerciales. Conservar la autoría moral no es un gran consuelo cuando no podamos publicar nuestro reportaje ni siquiera en nuestra propia web personal.

Desde luego yo colaboraría en cualquier iniciativa seria que realmente pretendiese ayudar a alguien, sin preocuparme por el lucro. Pero como persona dedicada a la fotografía tengo una visión que aportar, y si considero que puedo elaborar con mi material un reportaje fotográfico que pueda concienciar sobre la realidad que observo y difundirlo en la forma de exposiciones, un libro, prensa, etc, debo tener el derecho moral de hacerlo, ya que habría sido yo quien se jugase el tipo y sudase para hacer las fotos.

En este caso no pienso caer en el engaño que supone ir a un viaje cuyo planteamiento es como un paquete turístico con rutas y horarios fijos (¿qué clase de libertad creativa íbamos a tener aquí?) y que supone currarse todo un reportaje para que luego, en la práctica, no puedas disponer de tu propio trabajo.

Si quieren ser solidarios de verdad con alguien, cosa que dudo ya que estas iniciativas nunca promueven reflexiones profundas ni cambios sociales realmente efectivos, que empiecen por cuidar la seriedad de sus iniciativas y no pretender aprovecharse del esfuerzo de los demás para alimentar su propio circo mediático "solidario".

Tened cuidado con este tipo de proyectos, por muy altruistas que parezcan. Si queréis ayudar realmente a vuestros semejantes no necesitáis más que vuestros ojos y una cámara para mover al cambio en el mundo.